01271
Alejandria, Egipto - S. III a.c.
E: 1/375
Nº aprox. Piezas: 7.050
Dificultad: 7.5/10
Medidas(mm): 340x340x365
Instrucciones gráficas
Kit de construcción del Faro de Alejandría
El Faro de Alejandría: maravilla del mundo antiguo
El Faro de Alejandría, también conocido como la Torre de Faros, fue una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo y símbolo de la grandeza helenística. Construido en la isla de Faros, frente a la ciudad de Alejandría en Egipto, se levantó en el siglo III a. C. bajo el reinado de Ptolomeo II. Su función principal era guiar a los navegantes hacia el puerto, pero con el tiempo se convirtió en un emblema de poder, conocimiento y progreso.
Las fuentes antiguas describen el faro como una imponente construcción de tres niveles: una base cuadrada, un cuerpo octogonal y una torre cilíndrica coronada por una estatua, probablemente de Zeus o Poseidón. Se calcula que alcanzaba entre 110 y 130 metros de altura, lo que lo convirtió en uno de los edificios más altos de la Antigüedad. En su cima ardía un fuego permanente que, gracias a un sistema de espejos metálicos, podía ser visto a decenas de kilómetros de distancia.
Además de su utilidad práctica como guía para marineros, el faro representaba el espíritu de Alejandría como capital cultural del mundo helenístico. La ciudad albergaba la legendaria Biblioteca y era un centro de ciencia, filosofía y comercio. El faro, con su imponente presencia, encarnaba esa fusión de conocimiento, técnica y grandeza.
Durante siglos resistió terremotos y el paso del tiempo, hasta que fue destruido entre los siglos XIV y XV. Hoy, sus restos yacen bajo el mar, pero su recuerdo permanece como símbolo eterno de la inventiva humana y de la capacidad de los antiguos ingenieros para desafiar los límites de su época.
Con nuestra maqueta en kit del Faro de Alejandría, puedes revivir en miniatura la magnificencia de una de las Siete Maravillas del Mundo. Una pieza única para coleccionistas y amantes de la historia que desean conservar un recuerdo de este monumento legendario.


