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Argomilla - España - S. XII
E: 1/65
Nº aprox. Piezas: 5.200
Dificultad: 7.5/10
Medidas(mm): 580 x 490 x 225 mm
Instrucciones escritas
San Andrés de Argomilla: joya románica en el corazón del valle del Pisueña
En la comunidad de Cantabria, sobre una suave elevación frente al palacio de Ceballos, se alza la iglesia románica de San Andrés, formando con este un conjunto monumental de gran belleza. Es uno de los templos más destacados del valle del Pisueña, con un estilo que recuerda al de la cercana Colegiata de Santa Cruz de Castañeda.
Probablemente construida en la primera mitad del siglo XII, fue originalmente una abadía que, con el tiempo, pasó a estar bajo la influencia de la familia Ceballos. Esta poderosa familia llegó a tener coto cerrado, en el que además de la iglesia existían cinco casas y un molino. Curiosamente, los vecinos eran libres y estaban exentos de tributos.
El edificio actual es de una sola nave y un ábside semicircular, al que se han añadido con los siglos una torre, la sacristía y una galería al sur. La entrada principal, orientada al oeste, se encuentra bajo un pórtico sobre el que se eleva la torre. La portada está decorada con capiteles que muestran motivos animalísticos —leones, arpías, aves— y figuras humanas.
El ábside, de gran tamaño, se divide en tres paños verticales con columnas rematadas en capiteles decorados. Se conserva una excelente serie de canecillos con motivos variados, que continúan por el presbiterio y los muros laterales, sostenidos por una hermosa cornisa de escaques rectangulares. De las dos ventanas del ábside visibles desde el exterior, una quedó parcialmente oculta tras la sacristía construida en el siglo XVII, en cuyo muro se colocó el escudo de armas de los Ceballos, junto a los blasones de Santandrés, Escobedo y Velasco.
En el interior, destaca el arco triunfal de medio punto, ligeramente rebajado, que descansa sobre capiteles historiados de gran calidad. Sobresale también la imposta superior del ábside, apoyada sobre canecillos interiores, un detalle arquitectónico de notable originalidad.
En el ala sur se conservan varios sepulcros procedentes de la antigua necrópolis, con fechas que abarcan desde el siglo XI hasta el XIII.
Para los amantes del patrimonio y del arte románico, ofrecemos una laboriosa maqueta artesanal de la iglesia de San Andrés de Argomilla, ideal para coleccionistas o como pieza decorativa única. Una forma de llevarte a casa un pedazo de historia cántabra.


