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La Rochelle, Francia - S. XIV
E: 1/220
Nº aprox. Piezas: 5.500
Dificultad: 6.5/10
Medidas(mm): 230x630x270
Instrucciones gráficas
Kit de construcción de las torres de La Rochelle
Las Torres del Puerto de La Rochelle: guardianas medievales
En la costa atlántica francesa, la ciudad de La Rochelle se alza como uno de los grandes puertos históricos de Europa. Su entrada marítima está protegida por dos monumentos emblemáticos: la Torre de San Nicolás (Tour Saint-Nicolas) y la Torre de la Cadena (Tour de la Chaîne). Juntas forman un conjunto monumental que, desde la Edad Media, ha sido símbolo de la ciudad y testimonio de su poder naval y comercial.
La Torre de San Nicolás, levantada en el siglo XIV, es una imponente construcción de piedra que servía tanto como fortaleza defensiva como residencia del gobernador del puerto. Su altura y su solidez la convierten en una verdadera fortaleza marítima, diseñada para vigilar la entrada y controlar el acceso a la dársena interior.
Frente a ella, la Torre de la Cadena recibe su nombre del mecanismo defensivo que permitía tender una gran cadena entre ambas torres para cerrar el puerto y evitar la entrada de embarcaciones enemigas. Aunque más sobria en su aspecto, su función era esencial para la protección de La Rochelle.
Ambas torres, unidas simbólicamente por el mar y físicamente por la cadena que las conectaba, representan la fuerza defensiva y la prosperidad comercial de La Rochelle durante la Edad Media y la Edad Moderna. Con el paso de los siglos, se han convertido en los guardianes silenciosos de la ciudad, siendo hoy uno de los conjuntos más fotografiados de la costa atlántica francesa.
El Puerto Viejo (Vieux-Port), flanqueado por estas torres, no solo fue centro estratégico de defensa y comercio, sino también punto de encuentro de navegantes, comerciantes y viajeros. Su silueta medieval sigue marcando la identidad de La Rochelle y atrayendo a miles de visitantes cada año.
Descubre este símbolo de la ciudad con nuestra maqueta en kit de las Torres del Puerto de La Rochelle, ideal para conservar en miniatura la majestuosidad de la Torre de San Nicolás y la Torre de la Cadena.



